
Solusi Payudara Indah
Hace 11 años
inversiones electorales en moneda Mapache hechas en 2006, la profesora Elba Esther Gordillo ha nombrado nuevo gerente personal de la Lotería Nacional, que forma parte del lote presupuestal que Felipe el Católico le entregó en suertudo pago. Para sustituir a quien durante largos años le había servido como cerebro financiero, Francisco Yáñez, sempiterno portador de portafolios repletos de billetes que eran repartidos a quienes la profesora compraba o liquidaba, la Hoffa designó a otro miembro de su corte sumisa, Miguel Ángel Jiménez, a quien ya había usado como presidente del Panal. El carácter patrimonial privado que el calderonismo asignó a la Lotería Nacional, a favor de la acreedora Gordillo, ha tenido impúdica confirmación con la continuidad facciosa asignada al dependiente Jiménez.
que siguiera en el poder un miembro de su mismo partido, el senador con licencia Alejandro Zapata Perogordo. Pero las diferencias entre el mandatario en funciones y el candidato a la sucesión han provocado raras circunstancias, como la protesta hasta ahora formalmente insustanciada de Eugenio Govea, quien fue contrincante interno de Zapata y alegó fraude para no reconocer la candidatura de AZP, impulsada desde Los Pinos. Ahora, en una tramposa elección abierta, ha surgido como virtual candidato tricolor empanizado quien era secretario de Salud del gobierno estatal panista, el formalmente priísta Fernando Toranzo, a quien el adversario Jesús Ramírez Stabros (desarraigado y con malos padrinos, el principal Emilio Gamboa) acusa de haber sido impulsado con recursos públicos por el gobierno marcelista.
problemas que amenaza con asfixiar el american way of life. Un sondeo de The New York Times y la cadena de televisión CBS muestra que 79 por ciento de los ciudadanos son optimistas respecto a lo que será su desempeño en los próximos 4 años. No sólo eso: están dispuestos a tener paciencia hasta que logre poner a flote la averiada nave. No son pequeños los retos: dos guerras, crisis económica, finanzas públicas quebradas, la lista es larga. Inesperadamente México se trepó a la agenda de prioridades de Obama, pero no en la forma que hubiéramos deseado: la narcoviolencia que se cuela desde la frontera con México. Cito un cable de ayer de la agencia Associated Press: Título: “¿México se colapsa?” Y dice en su primer párrafo: “Secuestros indiscriminados. Decapitaciones casi diarias. Bandas que corrompen y asesinan a agentes del gobierno. Esto no es Irán o Pakistán. Es México, país del cual el gobierno de Estados Unidos y un creciente número de expertos dicen que se está convirtiendo en uno de los mayores riesgos de seguridad del mundo”. Habría que precisar que si algo se colapsa no es México, quizá sólo el gobierno calderonista. ¿Qué tiene Obama en mente? Por lo pronto encomendó la secretaría de Seguridad Interior a una mujer: Janet Napolitano, ex gobernadora de Arizona. Es dura, años atrás ganó la batalla al cáncer de seno. Calderón está desaprovechando un tiempo no renovable para hacer cambios profundos, pero, como decían los antiguos: “los dioses ciegan a quienes quieren perder”.
Casa Blanca y el Pentágono, de tal manera que bajo esa lupa hegemónica han de entenderse las injerencias “justificadas” (desde el punto de vista del imperio en declive) en el patio trasero alborotado y contaminante. Catalogado por el comando conjunto de las fuerzas armadas estadunidenses como uno de los “estados débiles y fallidos”, junto a Pakistán, ambos en riesgo de colapso, México también ha estado en las consideraciones de la CIA como uno de los principales retos para la política exterior estadunidense, ni más ni menos que junto a Irán.
Considerado el peor presidente de Estados Unidos de los últimos tiempos, George W. Bush dejará este martes la Casa Blanca con una estela de engaños, abusos y errores que han causado graves consecuencias para su país y el mundo. Su asunción ocurrió enmedio de acusaciones de fraude electoral, y los atentados del 11 de septiembre de 2001 le dieron el pretexto para desatar las guerras contra Irak y Afganistán. Los expertos subrayan que creó una ‘‘presidencia imperial’’, con poderes extraordinarios, para realizar operaciones militares donde sea, aplicar torturas y espionaje sin orden judicial. No hubo rama que no fuera afectada por su ideología fundamentalista. Con él se vinieron abajo las ilusiones sobre el libre mercado, ya que deja en herencia la peor crisis financiera y económica desde la gran depresión. También desdeñó acciones en favor del medio ambiente, la salud y la educación Collage de La Jornada
cuyos equipos o servicios son importados, o sus hijos estudian en el extranjero. Esta semana han tenido que adquirir billetes verdes hasta en 14 pesos 50 centavos. El joven hawaiano ha sido claro: antes de que haya algún progreso, la situación económica de Estados Unidos empeorará. Pero la devaluación tiene que ver con errores de conducción de la política económica interna y en eso nada tiene que ver Barack. El gobierno mexicano y el Banco de México han seguido el más elemental de los tratamientos para detener la caída del antiguo superpeso: transfusiones de dólares masivas: 15 mil 844 millones de dólares. ¿Resultados? Ninguno, opinan los pesimistas, no han logrado detener el derrumbe. Y los optimistas dicen filosóficamente que al menos no se ha disparado a 20 pesos. En la gráfica que aparece en esta página puede verse la cuantía, las fechas y el precio ponderado a que se subastaron exclusivamente a los bancos comerciales. No han querido informar su nombre y menos han revelado el de las empresas que los adquirieron. Lo que sí no hay duda es que los billetes ya no están en México, volaron a lugares más seguros. Construir las reservas con los ingresos del petróleo, las remesas, el turismo, la maquila y las exportaciones le tomó al país más de una década, desde la gran devaluación zedillista a la fecha. Se están esfumando y Petróleos Mexicanos y el gobierno central han tenido que reabastecer al Banco de México. 
Calderón, el saliente George orquesta toda una campaña para declarar a México “Estado fallido” y preparar el terreno para una mayor injerencia e intervención estadounidense en nuestro país.
En entrevista con Proceso, Porfirio Muñoz Ledo critica la “trenza” que forman el PRI, el PAN y el PRD, partidos que han llevado al país al punto del colapso. Y como descree de las reformas legislativas que se realizan con base en el mercadeo, y está convencido de que la izquierda sigue sin adoptar una posición definida, sostiene que un cambio real sólo es viable mediante la movilización social y una asamblea constituyente. En cuanto al desastre del partido del que fue fundador, el PRD, su diagnóstico es implacable.
encuentro del presidente democráticamente electo Barack Obama y el presidente problemáticamente designado Felipe Calderón. El hawaiano sabe que no era el candidato favorito del mexicano. En uno de los peores resbalones que ha cometido en materia de política internacional, dijo públicamente, cuando Obama andaba en campaña y podía hacerle daño ante los electores, que a México convenía más su rival, John McCain, ya que entendía mejor los problemas del país, y, para que no quedaran dudas, le ofreció una cálida recepción en Los Pinos. Obama también tiene información privilegiada sobre la conflictiva situación que vivimos: la narcoviolencia fuera de control, la corrupción gubernamental y la nueva crisis financiera, que recientemente llevó a la Reserva Federal a abrir una línea de swaps por 30 mil millones de dólares al Banco de México, un salvavidas al devaluado superpeso. En cambio, Calderón va en tinieblas: desconoce la opinión que Obama tiene de él, de su gobierno y de sus funcionarios. Hábilmente, esquivó toda referencia directa a México a lo largo de la contienda electoral. Por lo pronto, tomó una precaución que se antoja prudente: no lleva a los impresentables Medina Mora y García Luna. Hará su debut internacional como cabeza del aparato de seguridad el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont. Tampoco lo sigue la cauda de superempresarios que han sacado provecho del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá. La idea de Obama es que debe revisarse, porque ha causado más perjuicios que beneficios, y lo prometió a los sindicatos. Hay que esperar cambios en el gobierno calderonista y son impredecibles. El mensaje que recibirá será claro: Washington no quiere “un Estado fallido” como vecino, una bomba que puede estallar en cualquier momento.
En la gráfica que aparece en esta página presento la forma en que se integra el precio de un litro de Magna. Adviértase la cuota del IEPS, que no se permite deducir de impuestos a los automovilistas.
Katia D´ Artigues